Espondilitis Anquilosante: qué es, síntomas y tratamiento

Vídeo de introducción y repaso a la Espondilitis Anquilosante. Tras el vídeo tienes la transcripción.


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Espondilitis anquilosante

Para responder a los exámenes tipo test y también para la práctica clínica es interesante analizar el término.

Espondilitis significa inflamación de las vértebras. En este caso de origen reumatológico. Y en este caso podemos deducir un dolor inflamatorio, es decir, que no mejora con el reposo; pero que suele mejorar con el movimiento.

Anquilosante significa fusión, en este caso de vértebras, y esto implicará una rigidez progresiva de la columna.

De estos dos términos podemos deducir que la presentación clínica más frecuente es dolor de espalda, que suele ser lumbar o lumbo-sacra y dura más de tres meses.

La rigidez va limitando de forma progresiva la movilidad tanto lumbar como lumbo-sacra, así como la expansión del tórax.

¿Qué suelen plantear en los exámenes  de elección múltiple... en el tipo test?

Tanto si son un caso clínico como si no, te suelen hablar de un varón joven menor de 40 años, sobre todo alrededor de los 30 años de edad que presenta un dolor o rigidez lumbar especialmente matutina de meses de evolución.

También pueden añadir que el dolor lumbar no cede con el reposo. Esto nos indica el carácter inflamatorio del dolor.

Otro elemento que puede orientar es la sacroileítis radiológica, es decir, que en una radiografía presenta una inflamación sacroilíaca.

Si entre las opciones que nos plantean en el examen está la espondilitis anquilosante, lo más probable es que sea la opción correcta.

Aquí lo que tenemos que saber es que la espondilitis anquilosante se presenta principalmente en varones en una proporción de 3 :1 respecto a mujeres. La evolución suele ser lenta. Tiene exacerbaciones, pero suele haber remisiones prolongadas.

¿Puede afectar otras articulaciones?

Sí. Es menos frecuente, pero puede afectar a articulaciones periféricas de una forma oligoarticular y asimétrica, es decir, puede afectar a varias articulaciones (no más de 4); pero no de forma bilateral.
Por ejemplo, manos, rodillas, tobillos... y suele ser leve y durar poco.

Como es una enfermedad inflamatoria y autoinmune y es una enfermedad sistémica, puede dar manifestaciones extra-articulares.

Lo que suele preguntar en los exámenes es acerca de un paciente con una espondilitis anquilosante y que aparece con un ojo rojo. A veces añaden que tiene en ese ojo tiene visión borrosa o disminución de la agudeza visual. Aquí la opción correcta suele ser la uveítis anterior aguda, ya que es la manifestación extraarticular más frecuente de la espondilitis anquilosante y por eso es la que suelen preguntar. Esta uveítis anterior aguda suele ser unilateral.

Y aquí lo que es interesante saber es que la uveítis anterior aguda, a veces, se puede presentar antes de que aparezca la espondilitis anquilosante propiamente dicha... y esto es importante tenerlo en cuenta para la práctica clínica.

¿Hay otras manifestaciones extraarticulares?

Sí. Puede haber otras en casos más avanzados. Por ejemplo, puede haber insuficiencia de la válvula aórtica, fibrosis de los lóbulos superiores pulmonares. También se describen fracturas luxaciones vertebrales, sobre todo cervicales, prostatitis crónica y también  hay casos  de enfermedad inflamatoria intestinal y se puede llegar a dar una enfermedad de Crohn y también la amiloidosis secundaria.

Aquí recuerdo que dentro de los criterios radiológicos en la radiografía lumbo-sacra aparece la sacroileítis, o sea, inflamación de la articulaciones sacroilíacas. Este es un punto importante y también hay otra manifestación radiológica que a veces preguntan. Es la imagen en radiológica de la columna en "caña de bambú" que se da en casos muy evolucionados.

Es importante también recordar que el HLA-B27 se presenta en el 90 % de los casos. En cambio, en la población general se da en un 7 %. No es diagnóstico, es decir, puedes tener un HLA-B27 y no tener espondilitis anquilosante; pero hay que tenerlo en cuenta en los casos clínicos o en las preguntas tipo test.

También es una espondiloartropatía seronegativa. Esto lo que quiere decir es que el factor reumatoide, cuando se pide, es negativo.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento aquí son los antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, naproxeno, indometacina).

En casos en los que no respondan bien están los Anti-TNF como el infliximav, etanercept o el adalimumab.

También otra opción: las infiltraciones con corticoides.

El deporte que se suele recomendar es la natación.

Se pueden utilizar corsés o fajas según la situación clínica del paciente y, por supuesto, la fisioterapia.

¿Se puede hacer cirugía?

Se puede hacer, pero se reserva para casos extremos.

@alsanagust




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