Serenidad y Línea de Evaluación de situaciones

Dr.Alberto Sanagustín.

La "Línea continua de evaluación" (continuum en inglés) es una técnica cognitiva que puede ser útil para personas alteradas emocionalmente (ansiedad, depresión, ira).

La utilidad viene de que ayuda a medir de forma más objetiva cómo valoras tus problemas.


Cuando nos dejamos llevar por las emociones, normalmente, hay de fondo una forma extrema de pensar.

Muchas situaciones son experimentadas como catastróficas, horrorosas, como si fueran el fin del mundo, casi como el resultado de una explosión nuclear.

Es un pensamiento extremista distorsionado que se caracteriza por valorar las situaciones como si fueran todo o nada. Clasifican lo que les pasa como si fuera blanco o negro.

Tienen muchas dificultades en percibir el término medio, la escala de grises.

Si lo que pasa no es óptimo, es terrible.

Si experimentas esa forma de pensar, y a todos nos pasa a veces, la técnica cognitiva de la "Línea continua de evaluación" te puede ayudar.

Es una técnica que te entrena para percibir la escala de grises de situaciones problemáticas que vives en forma de emociones fuertes. Así las valorarás en forma más objetiva

El objetivo es ayudarte a tomar perspectiva y sentirte mejor.

Por supuesto, si estás de forma siempre muy alterado/a, necesitarás ayuda de un profesional de la salud mental. Si la situación es ligera o moderada, es probable que te sirva.

Si te empeoras al  utilizarla, déjala inmediatamente.


¿Y qué es eso de la "línea continua de evaluación" ?


Consiste en hacer una pausa para pensar y medir el problema que te perturba.

Te aproximas a una valoración objetiva colocando el problema en una línea dibujada en un papel.

¿Cómo medimos la situación problemática?


Trazas una línea de 0 % a 100 %.


  • El 0 % se corresponde con la ausencia total de problemas: una situación idílica (el Cielo)

  • El 100 % se corresponde lo peor que puedas imaginar: una situación atroz (el Infierno)


Seguramente los extremos son imposibles, pero te haces una idea.

A continuación, tienes pensar lo mal te hace sentir tu problema y situarlo en algún lugar de esta línea. Normalmente, no será un 100 %, quizás un 60 o un 70 %...

Luego vas pensando en posibles situaciones, buenas y malas, y las vas situando en decrementos o incrementos de 10 % en 10 % hacia abajo o hacia arriba.

Puede ser difícil al principio si tu pensamiento es demasiado rígido.

Una forma de ayudarte clasificar las situaciones en la línea de evaluación es abrir tu mente a posibles situaciones que pueden pasar a cualquier persona. Piensa en cómo las valorarías en la línea:

  • Que te metieran en un campo de concentración sometido/a a esclavitud, torturas y vejaciones...¿Cómo lo sitúas en la línea? Seguramente cerca del 100 %
  • Que te asalten, te atraquen, agredan y peguen una paliza brutal. ¿En qué porcentaje de la línea lo sitúas?
  • Que tuvieras problemas para conseguir alimentos o bebida para ti o tu familia.¿Dónde lo sitúas en la línea?
  • Que te amputen las piernas. ¿En qué porcentaje los sitúas?
  • Que pierdas el trabajo. ¿Cómo lo valoras en la línea?


¿Cómo valoras esas situaciones en comparación a tu problema actual?

Ahora piensa en situaciones mejores y que puedas clasificar por debajo del 50 %:

  • Un atasco de tráfico.
  • Alguien que no te saluda.
  • Una sonrisita burlona, etc.

Piensa en situaciones que se acerquen a lo casi perfecto. Sea lo que sea para ti.

  • Unas vacaciones en un lugar impresionante y muy agradable, etc.

Asigna un porcentajes del 0 % al 100 %.

Reevaluación de tu problema


Al final reevalúa la situación original para ver si era tan mala como pensabas. Valora si la puntuación tendría que ser más baja.

Si un atasco de tráfico que hace llegar tarde a una reunión y lo clasificas como un 90 %, algo falla.

Esa situación no parece objetivo valorarla como un 90 % de mala respecto a estar en un campo de concentración esclavizado, torturado y a pan y agua. ¿Verdad?

Procura valorar la situación actual con más objetividad  en comparación a otras posibles situaciones mucho peores.

Piensa  porqué la situación no es tan mala como parecía al principio.


Es importante situar las cosas en perspectiva.

  • Una estrategia adicional para ayudarte a clasificar los problemas en esa línea de evaluación es meditar en problemas que tienen personas en el tercer mundo y compararlos con los tuyos.
  • También puedes reflexionar sobre las dificultades que tiene la gente con graves limitaciones físicas: tetraplejias, sordos ciegos, etc.


Son posibles situaciones en las que se puede encontrar un ser humano y ayudan a situar los problemas propios en perspectiva.

La idea no es que trivialices tus problemas o seas optimista a ultranza. La idea es valorar diferentes formas de ver los hechos y ser más realista.

La perspectiva realista de la que hablo proporciona serenidad. Es el estado basal deseable a partir del cual plantearse la solución de problemas. 

Desde la crispación y el desbordamiento emocional solemos tomar decisiones equivocadas.

De estos conceptos escribo en el artículo sobre Cómo ser feliz y sentirse bien con dos principios.


Dos vídeos para pensar


1-En el primer vídeo hay personas  pobres con necesidades duras y que, expresan quejas que nos perturban en el mundo occidental. Suena a broma de mal gusto.

2-Después te dejo un par de vídeos de una charla Nick Vujicic con subtítulos en español. Nació sin brazos ni piernas. Da charlas motivacionales explicando su experiencia y cómo lo superó.

Cuando tengas problemas y quieras medir su impacto negativo en tu vida dentro de la Línea de Evaluación, puedes usar estos vídeos.

Valora tu situación en función de los problemas de los personajes que salen en esos vídeos.

¿Qué te dirían ellos sobre tus problemas? ¿Qué te dirían para consolarte?

¿Que te diría Nick Vujicic? ¿Qué te diría para ayudarte?

Repito. Si tu problema es intenso y persistente, tendrás que visitar un especialista en salud mental. En caso contrario, esta estrategia puede ser útil.

Una posible reacción a esta línea de argumentación es que te enfades porque parece trivializar o despreciar tus problemas. Ya lo he dicho antes, no lo es. Es simplemente valorar las situaciones en su justa medida desde el realismo. No hablo de optimismo.

Conclusión


  • Tus problemas son reales y debes solucionarlos. 
  • El asunto no es la grandeza de tus problemas, sino valorarlos de forma más objetiva para conseguir un mínimo de serenidad.
  • Desde esa tranquilidad y serenidad mental podrás acceder a tus recursos interiores para solucionarlos con más eficacia.
  • No es trivializar, no es quitar importancia y no es ser optimista. Es ser REALISTA para poder ser más eficiente en la vida.

Piénsalo.

Aquí están los vídeos.

Los problemas del primer mundo (en el contexto del tercer mundo)




NICK VUJICIC 1 - Subtítulos en español



NICK VUJICIC 2 - Subtítulos en español





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Dr. Alberto Sanagustín
@alsanagust
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