Dorsalgia aguda y crónica: causas y tratamiento

¿Has tenido dolor de la mitad superior o alta de la espalda? Si la respuesta es sí, entonces has tenido una dorsalgia.

Lo podemos definir como un dolor que se extiende por la parte posterior del tórax a la altura del segmento dorsal o torácico de la columna vertebral. Exactamente este segmento va desde la vértebra D1 a la D12.

Aunque, si somos estrictos, la dorsalgia puede deberse a problemas que estén más allá de la columna o la zona posterior de la espalda.

Hay problemas del tórax o del abdomen que dan dolor en la espalda y en la zona dorsal.
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¿Cuándo hablamos de dorsalgia aguda o crónica?


Es una distinción según el tiempo que lleves con el dolor dorsal:



  • La dorsalgia aguda tiene lleva menos de 6 semanas.



  • La dorsalgia subaguda dura entre 6 semanas y 3 meses.


  • La dorsalgia crónica tiene una duración mayor a 3 meses.



  • En este artículo te explicaré cuáles son los síntomas, posibles causas y el enfoque general que se sigue para tratar este dolor.

    Es interesante tener conocimientos de las características y el posible origen de este molesto dolor. Así será más fácil que ayudes a tu médico.

    Si te comunicas mejor con tus proveedores de servicios sanitarios, podrán ayudarte mejor. Será más fácil solucionar tu problema que  puede impedirte desempeñar  tareas cotidianas.

    Para entender bien qué es la dorsalgia, primero tenemos que conocer algunos conceptos básicos relacionados a ella, principalmente saber qué es la columna vertebral dorsal.

    La columna dorsal


    La columna dorsal está ubicada en la parte posterior del tórax, es decir, en la espalda.

    Forma parte de la columna vertebral  que tiene forma de ese itálica.

    El segmento dorsal es la parte que tiene una curvatura hacia atrás. En palabras más técnicas diremos que presenta una ligera cifosis de base. Esto hace que sea cóncava hacia adelante y mantiene una forma convexa hacia atrás.

    La columna dorsal conecta con las costillas ubicadas en la zona lateral. Estas costillas formarán una curvatura hacia los dos lados llegando al esternón.

    Asimismo, el esternón  representa el cierre anterior al que se se unen las costillas.

    A todo este conjunto lo conocemos como caja torácica.

                                   

    Caja torácica


    Ya sabemos cómo está constituida la caja torácica, pero ¿qué hay dentro de ella?

    caja toraciica


    En su interior están alojados vísceras muy importantes para el funcionamiento normal del organismo. Por ejemplo, el corazón y los pulmones, órganos vitales básicos para nuestra vida.

    La caja torácica incluye las vértebras dorsales, que están articuladas con las costillas y, por delante, con el esternón.

    Este segmento dorsal de la columna tiene menos movilidad en comparación con el resto de segmentos la columna vertebral: lumbar y cervical.

    La columna vertebral se refuerza por una serie de músculos y tendones que están unidos a la misma y le dan estabilidad. Estos son el objetivo del dolor cuando la persona padece de dorsalgia.

    Los músculos que suelen verse más afectados por el dolor pueden ser el músculo trapecio, los músculos romboides, menor y mayor, y toda la musculatura vertebral está ubicada por debajo de la misma.

    Por su parte, el angular de la escápula, también está dentro del grupo de afectados en la dorsalgia, a pesar de estar relacionado con la columna cervical.

    Síntomas de dorsalgia


    Como pasa en otras zonas articulares, puede haber síntomas mecánicos, inflamatorios o mixto.


  • Los dolores mecánicos son los que aumentan con el movimiento y mejoran con el reposo.


  • Los dolores inflamatorio son peores en reposo y mejoran con el movimiento.


  • Podemos hacer una distinción según duela en la parte derecha o izquierda de la zona dorsal o que sea bilateral. Muchas veces el dolor solo es de un solo lado de la espalda.

    Otra distinción que podemos hacer es dividir la zona dorsal en dos partes: una sería la parte media de la espalda y la otra la parte alta de la espalda.

    A veces se habla de una dorsalgia interescapular (derecho, izquierdo o bilateral). Esto significa que el dolor se centra en el espacio existente entre los dos omóplatos.

    El distinguir entre unas u otras áreas de dolor puede ayudar a intuir las posibles causas del dolor.

    Ya he indicado que el dolor puede ser agudo, subagudo o crónico, pero también puede variar durante el día según sea el origen del dolor.

    A veces empeora al final del día porque es cuando se ha acumulado mayor tensión.

    ¿Qué puede causar una dorsalgia?


    Hay diferentes motivos que pueden causar un dolor en la zona dorsal (media y alta) de la espalda.

    Causas de la dorsalgia


    Puede deberse a malas posturas durante largos periodos de tiempo, como ocurre con los trabajadores que están sentados durante 8 horas al día o más frente a una computadora. También en trabajos en los que has de adoptar posturas forzadas como personal de limpieza o camareras de piso.

    Puede ocurrir por una tos repetitiva, movimientos bruscos o hasta por la exposición al frío.

    De igual forma, el estrés y la somatización emocional, pueden estar detrás de los dolores de espalda y, entre ellos, la dorsalgia en muchos casos.

    Por otro lado, la dorsalgia puede ser producida por deformidades existentes en la columna, ya que las personas que tienen una tendencia cifótica, un dorso plano o una escoliosis que pueden predisponerles a sufrir de dolores dorsales.

    Lo mismo ocurre con las enfermedades autoinmunes que lesionan la columna vertebral, entre las que destacan la espondilitis anquilosante y a veces la artritis reumatoide.

    Finalmente, las hernias discales o los procesos degenerativos vertebrales (artrosis), también cauas dolores en la columna dorsal  con diferentes intensidades.

    Causas inespecíficas de dorsalgia


    Si concretamos, en más del 80 % de los casos no se conoce la causa concreta de la dorsalgia. La buena noticia es que suelen solucionarse en menos de las 6 semanas que caracteriza una dorsalgia aguda. Muchas veces se curan en dos o cuatro semanas.

    En estos casos, no se suelen pedir estudios adicionales. No suele ser necesario pedir radiografías o pruebas más sofisticadas como las resonancias porque el problema es benigno y no nos darán respuestas útiles.

    En situaciones en los que la dorsalgia es subaguda porque se prolonga más de 4 semanas, o específicamente más de 6 semanas, se harán estudios complementarios como radiografías de la columna dorsal, resonancias, gammagrafías según la sospecha.

    Causas específicas de dorsalgia


    En estas situaciones se pueden hallar causas específicas.

    En la radiografía puede aparecer artrosis de la columna dorsal. El problema es que es muy frecuente y la mayoría de veces no desencadena dolor. Hay que ser prudentes antes de atribuir el dolor a este hallazgo.

    Una situación a tener en cuenta es la hernia discal entre vértebras dorsales que también puede ser motivo de dolor. En este caso, suele ser un dolor irradiado hacia un lado.

    La osteoporosis es otra de las causas de dorsalgia, pero en sí misma. ¿Qué quiero decir con eso? Que la causa del dolor es un fractura o microfractura vertebral dorsal que tienen origen en la osteoporosis.

    Como he escrito antes, las alteraciones en la posición de la columna dorsal pueden dar lugar a dolor. Estas alteraciones de la estática vertebral pueden ser la cifosis y la escoliosis.

    Durante la juventud las escoliosis no suelen dar dolor, pero con el paso de los años pueden predisponer a artrosis y dorsalgias por las malas posturas.

    Una alteración de este tipo puede ser la espondilolistesis, que es el desplazamiento de una vértebra hacia delante respecto a la vértebra inferior, y la espondilolisis.

    Es poco frecuente a nivel dorsal y se suele dar en la parte baja (lumbar) de la espalda.

    Hay otros problemas menos frecuentes como los hemangiomas, la enfermedad de Paget, la enfermedad de Scheuermann, la enfermedad de Forestier-Rotés,etc., pero son mucho más raras.

    Dorsalgias referidas


    Otro grupo de causas que también he comentado son los dolores que tienen su origen fuera de la columna o la espalda propiamente dicha. Son los dolores referidos o viscerales.

    Se sospecha esta causa cuando el dolor no mejora tumbándose ni empeora con los movimientos.

    Pueden ser problemas del corazón, aorta, la pleura, el pulmón o aparato digestivo que repercuten en la zona dorsal.

    Normalmente, para pensar en ellos se habrán descartado antes las causas más centradas en la zona dorsal.

    Por supuesto, también se valorarán otros síntomas y signos que sean sospechosos de estar originados en estos órganos.

    Otro dolor referido a tener en cuenta es el herpes zóster que aparezca en la zona dorsal derecha o izquierda. Aparece como una erupción dolorosa de color rojizo y con vesículas.

    El problema es que antes de aparecer la lesión cutánea puede haber un dolor que puede ser intenso sin que se vea nada. Esto puede confundir, pero normalmente al día siguiente aparece la lesión en la piel.

    Un caso particular será un dolor que se origine en la parte posterior del cuello (cervicalgia) y que después se irradia hacia la parte alta de la espalda (dorsalgia).

    En este caso ya nos daremos cuenta de que el origen del dolor está en zonas superiores.

    Dorsalgias graves


    Hay otro grupo de causas que pueden ser graves.

    Es poco frecuente, pero normalmente habrá señales de alarma que nos lo indicarán o lo harán sospechar.

    Son situaciones como fracturas, infecciones o cáncer.

    Si ha habido un fuerte traumatismo por un accidente a nivel dorsal, es evidente que puede sospecharse algún tipo de lesión grave.

    Si ha sido un traumatismo leve, pero la persona tiene osteoporosis o ha tomado durante mucho tiempo cortisona,  también puede sospecharse una posible fractura o aplastamiento vertebral.

    Dorsalgia asociada a un síndrome constitucional (cansancio, pérdida de apetito y pérdida de peso) pueden hacer sospechar cáncer. Y si ya previamente ha tenido cáncer, habría que pensar que quizás haya metástasis.

    Otros factores de alarma pueden ser la asociación de la dorsalgia con fiebre o en inmunodeprimidos que puede hacer sospechar una infección vertebral.

    Puede haber un dolor de tipo inflamatorio que haga sospechar una espondilitis anquilosante u otros tipos de espondiloartropatías inflamatorias.

    El diagnóstico lo tendrá que investigar y diagnosticar tu médico, pero comentar que el dolor de tipo inflamatorio empeora con el reposo y suele presentarse más al levantarse por la mañana o por la noche. Otra característica típica es que hay más rigidez y suele mejorar con la actividad.

    ¿Qué tratamientos tenemos disponibles? ¿Qué soluciones hay?


    Hay que consultar al médico. Esto es evidente, pero conviene recordarlo. Es importante no autotratarse.

    El tratamiento que  administrará el médico dependerá de la causa.

    En la mayor parte de los casos suele recomendarse reposo de corta duración, menos de dos días, y uso de analgésicos (paracetamol) o antiinflamatorios no esteroideos con relajantes musculares.  En casos más severos pueden indicarse opioídes. El objetivo es aliviar el dolor por medio de medicamentos.

    Lo aconsejable en estos casos, es acudir al médico de referencia para que valore si debes ir a un traumatólogo, reumatóloga, rehabilitador o fisioterapeuta. Te harán un diagnóstico más preciso y un tratamiento personalizado en función de lo que realmente padeces y necesitas.

    Además de los medicamentos, los masajes son una práctica común en el tratamiento de la dorsalgia.

    Los estiramientos tienen lugar en los puntos gatillo y también se realizan terapias miofasciales.

    Hay tratamientos que se pueden ensayar con calor o frío local aplicando en los lugares afectados mantas térmicas, compresas o bolsas frías, fisioterapia, educación postural. Todo ello que dependerán del origen del problema, deben individualizarse y la respuesta será variable.

    Al final,  el objetivo es retirar la tensión de la zona dorsal, mejorar el flujo sanguíneo y, sobre todo, aliviar o quitar el dolor dorsal.

    En los dolores de espalda dorsal crónicos pueden darse problemas de ansiedad y depresión que deberán tratarse con psicoterapia o medicación según se necesite.

    Conclusión



  • La mayor parte de las dorsalgias son inespecíficas, leves y se solucionan entre dos y cuatro semanas.



  • Hay que prestar atención a las señales de alarma que puedan orientar hacia un problema grave.


  • La dorsalgia puede ser debida a problemas que no sean del hueso o articulaciones. Puede ser un dolor referido que sea una proyección hacia la zona dorsal de problemas en otros órganos del tórax o el abdomen.



  • La columna dorsal tiene menos movilidad que la lumbar o cervical por lo que los problemas mecánicos son menos importantes.



  • Espero que la explicación haya sido informativa y útil y ¡recuerda consultar con tu médico si tienes un dolor de la zona dorsal de la columna!

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