Salud 2.0, infoxicación y presencia sanitaria digital

El pediatra Dr. Jesús Garrido hace una
entrevista en vídeo al dermatólogo Dr. Sergio Vañó en su blog
sobre marketing sanitario.
Me parece que es interesante comentar
la entrevista tanto para sanitarios como para pacientes. Si no te
apetece ver el vídeo, en el artículo hay una buena síntesis.

Hay algunas ideas que coinciden con
lo que expresé en un artículo sobre la presencia del médico defamilia en Internet.

Información sanitaria falsa

No nos podemos quejar de que haya
información sanitaria de muy dudosa calidad o pura charlatanería.
Los profesionales podemos tomar la iniciativa y generar tanta
información, en diferentes formatos, que supere la información
falsa o directamente fraudulenta. Eso puede que sea verdad, aunque
creo que somos menos que ellos y hay muchos intereses en juego.

¿Podemos mejorar la calidad de
atención a nuestros pacientes ofreciendo información sobre salud?

Creo que sí.
Si los pacientes tienen
confianza en ti y te conocen del mundo real, es razonable que confíen
en la información que proporcionas en tu blog, en redes
sociales o un canal de YouTube.
Asumo que el profesional no
responderá públicamente a preguntas de salud personales.
Si son pacientes que no te conocen, no
lo tengo tan claro.
Si los charlatanes tienen una buena financiación,
buen asesoramiento y son buenos mercaderes, pueden superar a
cualquier médico o profesional sanitario.

¿Superar la infoxicación?

En realidad, plantear que los sanitarios generemos contenidos masivos como forma de superar la infoxicación en Internet me
parece dudoso. Creo que esta infoxicación seguirá.
Los profesionales serios aportarán
mucho contenido, pero los charlatanes aumentarán el suyo. Y siempre
se pueden presentar credenciales falsas o semifalsas para generar
confusión. Estará todo mezclado.
Por otra parte, partimos de la base de
que los sanitarios, por el hecho de serlo, van a ofrecer siempre
buena información.
¿Es eso cierto?
Dejo la pregunta en el aire. Prefiero
no profundizar.

¿Mejorará o empeorará la salud
global de la población que use recursos sanitarios en línea?

No lo sé. Como siempre, habrá que
medir de forma objetiva las hipótesis que estamos planteando. Por
muy razonables que parezcan no quiere decir que sean ciertas.
Habrá que plantear hipótesis de forma
más formal, objetivos y medir resultados.
A veces, cuanta más información,
aunque sea buena, más problemas. Recordemos estos dichos:

“Ojos que no ven, corazón que no
siente”

 

“El ignorante es feliz en su
ignorancia”

Hay gente que sabe qué quiere buscar,
dónde buscar, lo busca, encuentra la respuesta y se acabó.
Eso no
quiere decir que haya una mayoría de personas en esa posición.
Habría que demostrarlo, habría que medirlo y ver porcentajes. Los
efectos iatrogénicos son posibles.

¿Quién debe proporcionar la
información sobre salud?

Me pregunto:
  • ¿Es mejor que la información la den
    profesionales por su cuenta y riesgo o que proceda de instituciones
    reconocidas?
  • ¿Es mejor que den la información
    profesionales individuales o grupos de profesionales organizados?

 

No lo sé. No tengo las ideas claras.
Lo que sí tengo claro es que, en
cualquiera de los casos, alguien tiene que dar la cara. Me refiero a
profesionales concretos visibles en foto y/o vídeo.
La información de una institución,
por muy extraordinaria que sea, parece algo impersonal y genera menos
confianza. Al menos esa es mi opinión y mi sensación como usuario.

“No tenemos excusa para no meternos
en el mundo digital y ofrecer esa mejora asistencial a nuestros
pacientes.” (Dr. Sergio Vañó)

Sí que tenemos excusa. A veces hay muy
buenas excusas y no lo digo de forma negativa. Hay muy buenos
argumentos para que haya profesionales que no quieran meterse en esto.
No veo que todo sanitario tenga que
participar profesionalmente en Internet. Parece que si no tienes
presencia activa online, eres peor profesional. Eso es
claramente falso.
Es perfectamente posible, que si un
paciente te pide referencias, des el nombre del blog de un
compañero o de una institución con información fiable. No hay
necesidad de más.
Yo mismo doy algunas referencias en mi
blog para pacientes, a pesar de que escribo artículos y hago vídeos
formativos.
En realidad, la mayoría de gente,
sanitarios o no, no ve la necesidad de complicarse la vida con blogs
o redes sociales más allá de un uso estrictamente personal o
lúdico.
Una razón adicional de peso para no
complicarse con el tema online es la increíble cantidad de
trabajo
que puede suponer fuera tu horario laboral.
 Más adelante
argumento detalladamente esta cuestión.

Medicina privada

Si eres un profesional liberal que se
dedica a la medicina privada “pura y dura” entiendo que sea
muy buena la idea tener una web con blog.
Desde un
punto de vista comercial, me parece evidente. Son formas de llegar a
tu mercado.
En los demás casos, que somos
empleados, no me parece que la afirmación de que no tenemos excusa
para estar en el mundo digital, sea tan clara.

“Suelo dedicar unas dos horas
semanales a la creación de contenidos digitales, a interactuar con
pacientes, a la telemedicina.” (Dr. Sergio Vañó)

Al oír y leer a mis colegas, da la impresión de que esto es muy fácil.
Puedo estar equivocado. Mis disculpas
con antelación y espero que no se ofendan, pero esta
afirmación me parece engañosa. Lo
digo con cariño. Siento pensar así y espero que no se molesten.
Como comentaba más arriba, un argumento de
peso para no meterse en el mundo digital es la cantidad de trabajo
que eso puede suponer.
Quizás no he entendido bien o hablamos de mundos digitales distintos.
Si no te dedicas a la actividad privada en
exclusiva, no parece que tenga mucho sentido el esfuerzo.
Otro tema, que no tiene nada que ver, es que te apasione el mundillo digital, pero ese es un tema distinto. Sería mi caso.

El esfuerzo de una presencia digital
profesional

  • Si quieres hacer un blog y llevar una
    actividad en redes sociales para pasar el tiempo, no es mucho
    trabajo: dedicas unos minutos de vez en cuando y se acabó.

 

  • Si quieres mantener un blog y trabajar
    en redes sociales de forma profesional, prepárate porque vienen
    curvas.

 

Que nadie se lleve a engaño.
Lleva muchísimo trabajo, muchas horas.
Y si quieres descargar gran parte de ese trabajo, tendrás soltar
mucho dinero y perder parte del control.
Obtendrás resultados en función del
esfuerzo y tiempo que dediques
. Y nadie te puede garantizar nada. Eso
se aplica a sanitarios o a cualquiera que quiera hacer algo serio en
el mundo digital.
La mayoría de blogueros profesionales
que obtienen muy buenos resultados dedican un total de 4 a 6 horas
DIARIAS
al blog, redes sociales y temas relacionados.
Puede que dediques muchas horas, no
tengas objetivos claros, lo gestiones mal, trates temas con poca
demanda, tengas poca gracia y fracases porque nadie te haga caso.
Mi mayor experiencia es con el canal de YouTube. Empecé a mediados de 2011. He sido muy irregular,
pero supero los 5000 suscritos.
Mi inversión ha sido casi nula.
Recursos gratuitos o que ya tenía previamente.
¿Trabajo? ¿Tiempo?
Demasiado, muchas horas. Esa es la razón por la que he sido irregular.
No haces un vídeo en pocos minutos.
Pretenderlo y obtener resultados es una ingenuidad.
A no ser que quieras hacer vídeos de gatitos o bebes haciendo graciosidades…pero esa es otra historia.
Si crees que hablando dos o tres
minutos dando consejos generales de salud delante de una webcam
vas a obtener resultados, estás equivocado. Es posible que no se
molesten ni tus pacientes. Te lo garantizo.
El blog lo empecé con pocas
ganas un año después de empezar con YouTube. Creo
que fue a mediados 2012. Solo incrustaba los vídeos
del canal y no ponía texto. Visitas casi nulas.
Desde el 2013 empecé con artículos,
pero de forma irregular. Subieron las visitas.
Ahora dedico más tiempo y suben las
visitas. Más dedicación, más resultados. Nada sorprendente.

Dificultades concretas de la presencia
profesional activa en Internet

El problema no es solamente escribir
contenidos en el blog. El problema es que usar Blogger (o cualquier
otra plataforma) sacando partido, no es tan fácil. Hay una curva de
aprendizaje
y eso exige tiempo.
Al principio resulta que hay unas
plantillas, te hablan de la importancia del diseño y descubres los
lenguajes ocultos: HTML. Después te das cuenta de que también hay
CSS
y JavaScript. 
No haces ni caso, pero si quieres cambiar algo de
la plantilla, modificar algún gadget, cambios de SEO
onpage, tienes que aprender lo básico.
Descubres que es importante tener un
nombre de dominio: las terminaciones .com, .net, etc.
¿Qué es eso?
Tienes que aprender, comprar el dominio
y un proxy, para que no queden expuestos tus datos personales, e
implantarlo en Blogger o la plataforma que uses. A veces da problemas
y no siempre es tan fácil.
Yo uso Blogger, pero si te metes en
otras plataformas necesitas un hosting para
almacenar el contenido ¿Qué es eso? ¿Cuál eliges? ¿Cómo subes la información? ¿Cómo actualizas todo? ¿Cómo evitas hackeos y refuerzas la
seguridad?
Hay que usar imágenes, aunque sea con
un esquema y has de usar algún programa. Puedes usar alguno gratuito
para construir esas imágenes y modificarlas. Eso lleva tiempo y un
aprendizaje.
Si no usas tus propias imágenes, las
que te encuentras en Google tienen derechos de autor. Has de buscar
las de dominio público, Creative Commons o comprarlasHa
de saber elegirlas para que no sean una chapuza dentro de tu
blog. 
Si quieres personalizar las imágenes, tendrás que comprar y aprender a manejar algún programa de tratamiento de imágenes (Photoshop o similares). Más tiempo de aprendizaje y dedicación.
Si las imágenes tienen un tamaño muy
grande, tienes que saber el formato (PNG, JPG, etc.) y usar algún
programa para reducir su tamaño sin perder la calidad. Si el tamaño
es grande, tarda más en cargar la página y la gente se irá antes
de entrar.
Si usas imágenes en tu página de
inicio
, cuidado con su “peso”. Si no están optimizadas, se
retardará la carga y la gente se irá. Lo mismo pasa con
pluggins, widgets
y cosas similares.
Descubres las redes sociales (Twitter,
Facebook, Google plus, Pinterest, Instagram, YouTube, etc.). Parece
que has de estar ahí para darte a conocer. ¿Estás en todas? ¿Solo
en alguna? ¿De qué va todo eso?
Resulta que no es lo mismo publicar a
una hora del día u otra, que esas horas varían según las
plataformas y los países.
Descubres que hay herramientas, muchas
de pago, para automatizar procesos. Es el trabajo que hacen los
“Social Media Manager”Hay que aprender de qué va el tema
para ponerlo un poco en práctica..
¿Quieres darte a conocer?
Quieres que tus pacientes se enteren,
pero quieres crecer y tener más lectores. Descubres que hay un área
de marketing online que habla de todas estas estrategias.
Hablan de gestionar listas de correo,
gestionar el contenido y su diseño, cómo integrar todo con redes
sociales…¡Vaya! Ahora también tienes que aprender algo sobre
marketing online.
Eso es más tiempo y esfuerzo.
Descubres que hay unas cosas que se
llaman SEO y SEM. Hacen referencia al posicionamiento web.
Tienes que aprender un mínimo sobre el tema. Has de ir con cuidado
para no meter la pata y quedar enterrado en las actualizaciones de
Google Panda, Penguin y las que vengan después.
Si quieres grabar y editar vídeos,
mejor no entremos en eso…Ya he comentado algo. Como no tengas conocimientos, perderás
el tiempo y no conseguirás nada.
¿Podcasts? ¿Aplicaciones? Más de lo
mismo.
Y tenemos el tema legal. Esto afecta a
todo el mundo. Tienes que saber que hay una ley de cookies, una ley
de Protección de Datos
, etc. Has de saber integrar todo esto en tu
blog. Más tiempo y complicaciones.
¿Es suficiente con dedicar 2 horas a
la semana?
No. Si eres serio, todo esto significa
muchas horas.
Como comentaba, los blogueros profesionales
pueden dedicar un mínimo de 4 horas al día. A no ser que seas un
genio, eso es lo que hay.
En caso de que quieras ir más rápido, dedicarte en exclusiva a los contenidos y ahorrar tiempo, prepárate a
soltar unos cuantos miles de euros y a perder control en tu
proyecto.
Necesitas especialistas en marketing
online, posicionamiento web, diseño web, programación, community
manager, vídeo, abogado, gestor, etc.
¿Es tan fácil generar contenidos?
Si sabes de tu trabajo, es lo más
fácil; pero lleva tiempo. Has de pensarlo, leerlo, releerlo y
diseñarlo para evitar chapuzas.
Resumiendo
  • Si quiere entrar en todo este mundo de
    forma seria, piénsalo con antelación. ¿Qué objetivos tienes?
  • Si no tienes un interés claramente
    comercial, quizás no valga la pena.
  • Si no tienes interés comercial, pero
    te apasiona el tema, adelante.

 

Recuerda que si eres un empleado
sanitario
y quieres dar información en línea a tus pacientes, con
un blog gratuito y sencillo tienes bastante.
De todas formas, NO necesitas estar
presente
de forma profesional en el mundo digital. Si conoces buenas
referencias, las puedes proporcionar a los pacientes y te sobra.

“Tenemos en nuestra mano la
herramienta más importante en el desarrollo de la salud 2.0: el
smartphone. Con el teléfono móvil podemos buscar información
médica, interactuar con el paciente, utilizar aplicaciones que
incluso nos miden nuestras constantes y nos ofrecen consejos de
salud…” (Dr. Sergio Vañó)

Estoy de acuerdo con la idea de que los smartphones
pueden ser un instrumento para acceder a información desde cualquier
sitio. Puede ser muy útil para cualquiera.
Sin embargo, yo no generalizaría
demasiado. Habría que especificar mucho, plantear objetivos sanitarios y
medirlos. Quizás existan estudios, pero los desconozco.
Yo accedo a información desde un
ordenador normal. Mi móvil tiene las prestaciones básicas. Lo llamo el “tontophone”,
pero es muy útil: me llaman, llamo cuando lo necesito y envío o recibo SMS. No me dan la
paliza con el “whatsup” y no me complico con aplicaciones.
El tener mucha información disponible
en el bolsillo, aunque sea buena, te puede trastornar si no sabes
usarla con racionalidad. No todo el mundo sabe gestionarse en ese
sentido. Eso sigue siendo “infoxicación”.
Me gusta mucho la palabra
“infoxicación” porque hace referencia a efectos tóxicos. Esa toxicidad sería una
posible iatrogenia tanto de la información médica en Internet (sea buena o peor si es
mala) como de las aplicaciones para la salud de los smartphones.
La persona que sea un poco obsesiva o
hipocondríaca
puede acabar en la consulta del psiquiatra.
Bueno. Quizás el psiquiatra también
use aplicaciones. ¿Quién sabe?
No me imagino usando el móvil para ir
comprobando mis constantes vitales, enviarlas a un centro sanitario o
volviéndome loco verificándolas constantemente. Me parece una locura.
Yo por si acaso, seguiré con mi
“tontophone”. No sea que me gaste un dineral en un
smartphone y acabe a martillazos con él.

Conclusión

  • Se puede mejorar la calidad de la atención a los
    pacientes usando un blog y redes sociales.
  • No hace falta tener presencia profesional en Internet. Si no tienes actividad en el mundo digital, no
    quiere decir que seas peor profesional. Únicamente hace falta
    tener referencias fiables que puedas proporcionar en caso necesario.
  • La información en exceso, sea buena o
    mala, puede ser “infoxicación” y resultar
    iatrogénica. Habrá que hacer estudios y medirlo.
  • Si esa información hace referencia a
    tus propias constantes vitales medidas con dispositivos electrónicos
    tipo smartphone, mucho cuidado con el efecto iatrogénico. El principio de prudencia se aplica en este caso y hay que
    estudiar al relación beneficio-riesgo desde instancias independientes.



Dr. Alberto Sanagustín
@alsanagust
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Salud 2.0, infoxicación y presencia sanitaria digital
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2 opiniones en “Salud 2.0, infoxicación y presencia sanitaria digital”

  1. Gracias por el artículo Alberto!
    Algunos comentarios por alusiones:

    1. Partimos de la base de que los profesionales sanitarios ofrecen información de calidad. En efecto no siempre será así, pero si no partimos de esa base mal vamos.

    2. Existen estudios científicos de primer nivel demostrando la utilidad de un recurso en línea, la telemedicina, para mejorar el screening del cáncer de piel, por ejemplo (en mi especialidad). Ya tendríamos un ejemplo de evidencia científica a favor de la salud digital. Sirva como ejemplo un reciente estudio: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24079264

    3. En la frase de "no tenemos excusa para no meternos en el mundo digital y ofrecer esa mejora asistencial a nuestros pacientes" no me refiero en concreto a tener presencia en las redes sociales, sino a la utilización por parte de cualquier médico en el presente-futuro de la historia clínica digital, herramientas digitales de interacciones farmacológicas para evitar errores, búsqueda bibliográfica online… que por supuesto sí mejoran la atención sanitaria a los pacientes. Actualmente en muchos hospitales están desapareciendo las historias clínicas en papel, por lo que el conocimiento de internet y los medios digitales por parte de cualquier médico en un corto-medio plazo sí va a resultar imprescindible para ofrecer lo mejor a nuestros pacientes, en mi opinión.

    4. Respecto a mi dedicación de 2 horas semanales al mundo digital, es la media de lo que suelo dedicar. Por supuesto que al inicio fue algo mayor (3-4 horas semanales), pero de veras no más. No creo que el objetivo de ningún médico sea tener un blog profesional dedicando 4-6 horas diarias, pues entonces dejaría de ser médico y pasaria a ser blogger… En mi opinión, la elaboración de contenidos digitales debe basarse en la experiencia adquirida en la practica asistencial diaria, y para ello es imprescindible ver pacientes, muchos pacientes. Supongo que mi actividad digital es "no profesional", pero no creo que sea "poco seria", sino todo lo contrario, y quizá ese valor científico y de rigor sea lo que los pacientes y seguidores valoran, aunque el diseño y nivel técnico informático sea menor.

    5. Smartphone: por supuesto que esto que voy a decir es una opinión personal. Pero pensar que el que en un futuro un smartphone pudiera controlar ciertas constantes vitales o enviar datos médicos produciría iatrogenia por posibles pacientes hipocondríacos, es como decir que para qué vamos a hacer analíticas o radiografías a los pacientes, si les vamos a dar datos que también produzcan esa supuesta iatrogenia. Ahora hablando ya en concreto: si en un futuro el smartphone adopta este papel, por supuesto que será en pacientes seleccionados y no en toda la población, y deberá protocolizarse la forma adecuada de medición y envío de esos datos. Lo importante en esta fase es el concepto de que podríamos disponer de una nueva herramienta (smartphone) para utilizarla en lo que a nivel médico se demuestre que sea útil. Los detalles y el cómo se hará vendrán más adelante.

    6. Conclusiones: en efecto, no todo médico "debe" de participar en redes sociales o tener un blog, pero sí que "debería" estar al día de las herramientas digitales que necesitan utilizar en su día a día con los pacientes (como comentábamos: historia clínica digital, etc).
    A nivel de difusión de contenidos, coincido en que el tener un blog gratuito es más que suficiente. Si además al profesional sanitario le gustan las redes sociales, puede ofrecer esa interacción digital que tanto valoran muchos pacientes.
    En lo relativo al smartphone (m-health): respeto tu opinión, pero no la comparto. Pienso que el smartphone va a producir un cambio en Sanidad como ya produjo internet hace 20 años. Pero esto solo lo confirmará el tiempo, ya veremos.

    Para concluir, decirte que me ha parecido muy interesante tu punto de vista y opiniones, y aunque algunas sean divergentes a las mías, creo que ello enriquecerá al lector para que conozca ambos puntos de vista.

    Un saludo!!!!

    1. Bueno, esto daría para otro artículo.

      Como comentaba al principio del artículo, creo que estamos de acuerdo en la mayor parte de los puntos.

      En otras ocasiones, me parece que hablamos de temas distintos.

      1. En cuanto a la información que dan los profesionales sanitarios, no me refiero a la media de profesionales, pero sabes que no es oro todo lo que reluce.

      Algunos profesionales defienden medicinas alternativas de dudosa o nula eficacia. Mi actitud no es de todo o nada. Hay que investigar y ver qué puede haber de utilidad, pero algunos defienden cosas de muy mal gusto y otros se dejan llevar por intereses comerciales.

      No me quejo. Es lo que hay.

      2. En el caso de la teledermatología, está claro que puede ser útil. Si todos colaboran y usan recursos de calidad, estamos de acuerdo. Puede bajar mucho las listas de espera y evitar males mayores.

      3. Sobre entrar en el mundo digital, parece que hablamos de cosas distintas. Ese no es el tema porque ya está en él todo el mundo o casi.

      En mi centro usamos historia clínica informatizada desde hace 15 años y la receta electrónica desde hace muchos años. En el hospital hubo más resistencias, pero ya está implantado.

      La mayoría de profesionales usa el ordenador como complemento para buscar el tipo de información que refieres.

      En ese sentido, YA está todo el mundo en el mundo digital. No conozco a nadie que no use esos recursos. Están impuestos.

      NO es el tema de discusión. El tema es tener un blog y estar en redes sociales. Quizá hablamos de temas distintos.

      Y sí, puedes hacer una actividad seria en Internet SIN tener un blog NI participar en redes sociales. Tú mismo has expuesto ese tipo de actividad.

      Yo mismo insisto en ese tema en el artículo.

      4. Este punto confirma que hablamos de temas distintos. El problema es que el contexto de la entrevista se da en un blog de marketing sanitario para la actividad privada. Fíjate en el programa:

      http://esalud.knowmada.com/curso-esalud/

      Espero que a Jesús Garrido no le importe que cite el curso.

      Tengo unos pocos años de experiencia sobre estos temas y sé el trabajo que lleva. Es mucho,incluso si eres una aficionado.

      En realidad me quedé corto. Los bloggers profesionales dedican más de 4 horas diarias. Pueden dedicar 14 horas diarias perfectamente.

      5. Respecto al "smartphone" estamos de acuerdo. Puede tener su utilidad siempre y cuando se seleccionen los pacientes y protocolicen.

      Mi predicción es que esas aplicaciones se venderán de forma masiva y crearán problemas.

      Dentro de unos años podemos volver a esta conversación para ver si me he equivocado.

      6. En este punto creo que estamos de acuerdo y es bueno que afinemos.

      Respecto al "smartphone", prefiero mi "tontophone" y no volverme loco.
      Mi predicción es la que he comentado previamente. Espero estar equivocado.

      Gracias por tu comentario. Eres muy amable. En realidad, no me parece que nuestras posiciones sean tan divergentes.

      ¡Un abrazo!

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