Oxímetros

Los oxímetros son aparatos que miden de forma indirecta la cantidad de oxígeno en la sangre en forma de porcentaje. Muchas veces también miden la frecuencia cardíaca. En este caso se llaman pulsioxímetros.

Los oxímetros son herramientas médicas que se han vuelto muy necesarias en la práctica médica cotidiana, pero que cada vez se están popularizando más entre la población general.

Actualmente existen muchos tipos: desde los oxímetros localizados en las camas de hospitalización hasta los localizados en las áreas de emergencia conectados a un monitor, sin olvidar los famosos oxímetros de pulso que siempre son necesarios en momentos críticos, además de proporcionar una cómoda y pronta disposición.

Estos últimos, los oxímetros de pulso o pulsioxímetros, son los que cada vez se ven más en los botiquines

¿Qué es un oxímetro?

Es un dispositivo médico formado por un dedal conectado a una pantalla (portátil o no) que te da un gráfico y expresa al instante la saturación de oxígeno en la sangre del paciente.

Mide la cantidad de oxígeno que trasporta la hemoglobina dentro de los vasos sanguíneos.

¿Qué ventajas tiene el oxímetro?

  • Da los datos de forma indirecta y no invasiva, no molesta. Simplemente pones el dedal.
  • Proporciona los resultados de forma prácticamente instantáneo y continua.
  • Muy fiable en las situaciones más frecuentes que son saturaciones de oxígeno entre el 80-100%.
  • Da información de la frecuencia cardíaca.
  • Es fácil de usar y muy manejable, sobre todo los pulsioxímetros.

La forma alternativa es la gasometría arterial. La ventaja esta prueba es que al ser directa es más precisa y da más información como el pH y nivel de CO2 en sangre.

El problema de la gasometría es que tardan más en dar los resultados y es más agresiva porque se hace tomando una muestra de sangre arterial. Para eso hay que pinchar al paciente en la arteria radial (muñeca) y duele.

¿Quién necesita un oxímetro (o pulsioxímetro)?

Hay tres situaciones en las que resulta beneficioso el uso del oxímetro:

En primer lugar, para el personal sanitario que tenga que valorar pacientes.

En segundo lugar, los pacientes que tengan enfermedades o problemas de salud que afecten al nivel de oxígeno en la sangre. En este caso, puede ser útil que tenga un dispositivo el enfermo o sus familiares.

En tercer lugar, deportistas de alto rendimiento.

No tiene sentido tener un pulsioxímetro si no tienes alguna enfermedad que comprometa tu nivel de oxígeno en sangre o practiques deportes con exigencias físicas de alto nivel.

¿Qué enfermedades o condiciones médicas se benefician del uso del oxímetro?

La principal indicación para monitorizar de forma continua la saturación de oxígeno es en pacientes de urgencias, medicina intensiva y anestesia durante procedimientos quirúrgicos.

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
  • Crisis asmáticas.
  • Neumonías.
  • Bronquitis.
  • Derrame pleural.
  • Cáncer de pulmón.
  • Insuficiencia cardíaca congestiva.
  • Edema agudo de pulmón.
  • Infarto al miocardio.
  • Anemias.
  • Diagnóstico de hipoventilación nocturna (desórdenes neuromusculares, apnea del sueño).
  • Reacciones alérgicas que afecten las vías respiratorias.

¿Cómo funciona un oxímetro?

Como se dijo anteriormente, el oxímetro calcula, en forma de porcentaje, la hemoglobina arterial, específicamente la oxihemoglobina (hemoglobina que transporta el oxígeno).

Antes de explicar el proceso de cuantificación, hay que recordar que la sangre oxigenada difiere de la desoxigenada, además de los niveles de oxígeno encontrados, del color de estas (la oxigenada con un color rojo rutilante, mientras que la desoxigenada con un color más violáceo y oscuro).

La cuantificación se ve afectada con cada latido del corazón, los cuales aumentan el flujo sanguíneo a través de todo el aparato circulatorio.

Estos dispositivos utilizan la tecnología LED (diodos emisores de luz) para calcular esta hemoglobina.

El oxímetro emite pulsos de luz a través del lecho capilar y, a su regreso, mide la cantidad de luz, en forma de ondas, absorbida por las pulsaciones sanguíneas.

Este proceso se lleva a cabo repetidas veces utilizando los fotodetectores y microprocesadores incluidos en el oxímetro.

Utiliza dos longitudes de onda: una roja, de 660 nm, y una infrarroja, de 940 nm.

La sangre oxigenada absorbe más radiación infrarroja, mientras que la sangre desoxigenada absorbe más luz roja.

El oxímetro recoge los datos, los procesa y los registra en forma de porcentaje.

¿Cómo leer los resultados que muestra el oxímetro?

Ante todo, se necesita saber cómo colocar de manera correcta el oxímetro.
La mayoría de estos se colocan en el dedo, de manera en que la pantalla quede sobre el dorso (uña) del dedo.

Normalmente, basta cerca de un minuto para que aparezcan los resultados en la pantalla.

Aparecerán dos números: uno con la etiqueta de SpO2, la cual representa la saturación de oxígeno en sangre arterial, y otro con la etiqueta de FC, la cual representa la frecuencia cardíaca del paciente.

Algunos oxímetros van conectados a un monitor el cual mostrará estos valores al instante y de forma continua.

Los niveles normales de la saturación de oxígeno van de 95 a 99 % y los de la frecuencia cardíaca de 60 a 100 lpm (latidos por minuto).

Valores de saturación de 90 a 95 % pueden ser bien soportadas por pacientes con enfermedades crónicas del pulmón, pero indican la necesidad de tratamiento. En estos casos hay que estar vigilantes y valorar si se debe derivar al hospital.

Saturaciones de menores a 90 % implican gravedad por hipoxia y necesidad de oxigenoterapia y derivación a urgencias hospitalarias.

Si la saturación baja de 80 % puede estar indicada la intubación y ayuda mecánica para la ventilación.

Para un mejor seguimiento, anotar estos niveles en la historia clínica o en un bloc de notas junto a la fecha y hora correspondiente.

¿Cuáles son los beneficios del uso del oxímetro?

Un oxímetro puede ser usado en pacientes de todas las edades con problemas para oxigenar: recién nacidos, pediátricos y adultos.

Estos dispositivos son pequeños, fáciles de usar y utilizan baterías o pueden ser recargables.

Además, debido a que no precisa mucho conocimiento médico para ser usado, puede ser manejado por los familiares de los pacientes en casa.

La facilidad de su uso lo ha convertido en un elemento recomendable en el cuidado de este tipo de pacientes.

Muchos médicos aconsejan el uso del oxímetro en casa para supervisar estos pacientes y encontrar a tiempo algún descenso en la saturación de oxígeno en sangre y poder tomarlas medidas necesarias.

Actualmente, los oxímetros tienen un muy fácil acceso ya que pueden conseguirse en cualquier farmacia o tienda especializada en dispositivos médicos, o en múltiples páginas de internet especializadas en ventas de productos del ámbito médico. Una de las páginas más populares para este y otros productos es Amazon.

¿Qué tipos de oxímetros podemos encontrar?

Actualmente hay muchos tipos de este dispositivo:

Los oxímetros de muñeca incluyen una pantalla similar a un reloj en la muñeca y un dedal que se coloca en el dedo. Ambos se conectan por un cable corto.

Los monitores u oxímetros de mesa, los cuales no son portátiles y son más especializados, se utilizan en los centros hospitalarios y permiten calcular, por medio de otros sensores, diversos signos vitales simultáneamente y de forma continua.

Los oxímetros de mano son parecidos a los anteriores y también se encuentran en centros hospitalarios.

Los más usados desde unos años son los oxímetros de pulso de dedo por su fácil manejo, eficiencia y sencillez, especialmente en situaciones de emergencia.

Algunos de estos dispositivos más avanzados pueden conectarse vía Bluetooth a un teléfono u otro aparato electrónico para mantener un registro actualizado de los niveles de saturación de oxígeno en la sangre del paciente.

Entre las marcas más populares se encuentran: la marca Farmabionics, muy conocida, la cual posee dispositivos clásicos y otros modelos adaptados para un uso pediátrico, y los de la marca MLS, la cual posee modelos más llamativos y modernos con un mejor estilo.

¿Cómo elegir un pulsioxímetro u oxímetro de pulso?

No es lo mismo que seas un profesional de la salud que un paciente o un deportista.

Si quieres comprar un pulsioxímetro porque tú o algún familiar tenéis alguna enfermedad que lo recomiende, es posible que tengas dudas para elegir entre la variedad de ofertas disponibles.

En primer lugar, es recomendable preguntar a tu proveedor de servicios de salud para que te oriente en cuanto a marcas, modelos o precios.

Si eres un profesional te convendrá adquirir modelos más caros, pero con mayor durabilidad y precisión.

En caso de pacientes, no será necesaria tanta precisión, pero siempre es importante la precisión del aparato en sus medidas y que la lectura medida de oxígeno como de pulso sea fácil con números grandes y claros.

Se apagan cuando dejan detectar el pulso y suelen llevar dos o más pilas. Esto favorece su mayor independencia.

Conclusión

Los oxímetros son instrumentos médicos muy útiles para el profesional y los pulsioxímetros puede ser útiles para el autocontrol del paciente en su propio domicilio.

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