Lumbalgia # 1: Clasificación y Gravedad

Por Alberto Sanagustín
  Como el dolor lumbar es un motivo frecuente de la consulta del
médico de familia, me ha parecido útil escribir algunos artículos y  vídeos para revisar el tema.

Podemos clasificar la lumbalgia en varios tipos:

  1. La lumbalgia simple o inespecífica es la más frecuente (80%) y es de tipo mecánico, es decir, empeora con el movimiento y mejora con el reposo.
  2. Después tenemos la lumbalgia secundaria o inflamatoria. En reposo no cede o empeora. A veces peor por la noche.
  3. La lumbalgia radicular es debida a compresión de raíces nerviosas lumbares en los agujeros de conjunción y se denominan lumbociatalgias o ciatalgias si el componente lumbar es menor o ausente.
  4. Los dolores lumbares referidos son dolores que no se originan a nivel osteoarticular.
¿Cómo orientar esto a nivel práctico?
  En primer lugar, cuando alguien acude   por un
dolor lumbar, lo primero que tenemos que debemos hacer es detectar si puede haber una patología grave que haga necesario
la derivación urgente a un servicio
hospitalario
.
  ¿Qué criterios usamos?
  En los manuales encontramos los siguientes:
1-Sospecha de
fractura vertebral

 El contexto nos indicará esta posibilidad, principalmente un
fuerte traumatismo. A veces puede provocarse por un traumatismo más leve en
pacientes  con osteoporosis, en
tratamientos crónicos con corticoides  o
mayores de 50 años, sobre todo más de 70.
2-Sospecha de
infección vertebral
  Lo sospechas si la lumbalgia se asocia a fiebre, ADVP,
inmunosupresión o infección reciente.
3-Síndrome de cola de
caballo

  Retención urinaria (más sugestivo), incontinencia fecal,
alteración en la marcha, anestesias en silla de montar, paresia en EEII y
síntomas neurológicos a varios niveles.
4-Déficit  neurológico severo o progresivo

  Presenta paresias progresivas o parálisis con o sin
traumatismo.
  Ante estas sospechas
procedemos a derivar al servicio de urgencias hospitalario
correspondiente. 
  En el contexto
hospitalario se realizarán las pruebas
de imagen urgentes
(radiografías o, si se considera oportuno,  RMN o TC) junto al tratamiento
correspondiente.
 Una vez descartadas las emergencias, podemos proceder a una anamnesis y exploración física
detallada para hacer un diagnóstico diferencial entre:
  1. Lumbalgias inespecíficas: la más frecuente
  2. Lumbalgias radiculares (“ciática”)
  3. Lumbalgias inflamatorias.
  4. Lumbalgias referidas.
 En este caso debemos detectar señales de alarma (“red flags”) que, aunque no sean emergencias, sí
pueden ser de derivación preferente a traumatología.
En el próximo artículo y vídeo seguimos revisando la anamnesis y exploración física.

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