Emociones negativas y técnica Doble Estándar

Muchas veces el origen de las emociones negativas es que nos juzgamos a nosotros mismos con demasiada dureza.

El juicio brutal contra uno mismo puede generar emociones negativas muy intensas de ansiedad, tristeza, ira…


Cometes un error que puede ser real o supuesto y lo magnificas hasta límites astronómicos para machacarte vilmente.

Doble estándar o patrón 

Lo curioso es que si ese mismo error lo cometiera un amigo, un ser querido u otra persona, no pensarías ni juzgarías a esas personas con tanta crueldad.

Una forma de hacer ver esta situación es la técnica cognitiva llamada “Doble Estándar” o “Doble Patrón“.

Como es obvio, se llama así porque en la base del problema hay una valoración distorsionada en forma de doble estándar: 


El patrón, norma o baremo para juzgar a los demás es más suave que el que usas contigo.


Más realismo

Esta técnica es útil para hacer ver este error de valoración y así crear una plataforma desde la que se cree una perspectiva de valoración más realista que ayude a calmar las emociones desbordadas.

Esto se basa en la idea de que solemos ser más justos y equilibrados al jugar a los demás que a nosotros mismos.

Si tu situación emocional es leve o moderada, esto te lo puedes aplicar en forma de autoayuda.

Advertencia: 

Si estás en un estado permanente de desbordamiento emocional, será mejor que pedir ayuda a profesionales.

Técnica de Doble Estándar

  • Si este error lo hubiera cometido tu novio, tu hermano, tu hijo, ¿cómo le juzgarías?
  • Si tu mejor amigo hubiera cometido este error, ¿cómo lo evaluarías?
  • ¿Cómo crees que vería esta misma situación gente que fueran observadores neutrales?



Si serían menos duros que tú, ¿por qué crees que es así?

  • ¿Te das cuenta de que tienes un doble estándar con el que te juzgas a ti con más dureza que a los demás?
  • ¿Por qué te juzgas con más dureza que a los demás?
  • ¿Qué pasaría si te juzgaras igual? ¿Cómo te sentirías?

Seguramente mucho mejor…

  • ¿Qué te diría un amigo en esa situación?

Seguramente serían más comprensivos, te dirían que eres un ser falible, que puedes aprender de la situación, destacarían que también tienes virtudes y te apoyarían. 

Posiblemente tú harías lo mismo si la situación fuera inversa.

  • ¿Por qué no te planteas hacer lo mismo contigo?


Problemas

1-Personas exageradamente perfeccionistas:

Tienes un pensamiento todo-nada. Crees que si no lo haces perfecto (100 %), eres un fracaso.

En este caso puede ser útil trabajar una Línea continua de evaluación y valorar el coste-beneficio que puede suponer para ti tener un objetivo del 80 % o del 90 % en lugar del 100 %.

A menudo te darás cuenta de que moderándote y viendo la escala de grises, obtienes mejores resultados que con autoexigencias perfeccionistas y exageradas.

Suele ser así porque partes de una situación más serena y relajada. Y desde posiciones de tranquilidad solemos pensar con más claridad y tomar mejores decisiones.

2-Crees que los demás indudablemente te van a juzgar muy mal:

Puedes hacer la prueba y preguntar a otras personas o amigos.  Es una forma “científica” de valorar si es verdad.

Les preguntas:


¿Qué pensarías acerca del alguien que cometiera este error (el que sea)?

En realidad, la gente suele ser multicolor y puede haber gente con diferentes opiniones.

Si tenemos en cuenta que incluso personas que han cometido crímenes tienen defensores, es difícil que todo el mundo te rechace o piense mal de ti.

Podría ser que haya alguna “amistad” que te juzgue muy mal. En ese caso, el problema no es tuyo, sino de la otra persona. Quizás tengas que replantearte esa amistad.

Como comentaba, esta técnica puede ser útil siempre y cuando no tengas un problema serio que exija ayuda directa de un profesional.

Posibles situaciones

Las personas sufren, se juzgan a sí mismas y se machacan por cualquier cosa: por perder un trabajo, por ser diagnosticados de una enfermedad, por sentirse deprimidos al separarse, por angustiarse al hacer una presentación, por cometer una falta de ortografía…

Podemos usar cualquier excusa para juzgarnos con dureza a nosotros mismos, pero con racionalidad a los demás (doble estándar). Y eso lo podemos hacer por cuestiones graves o triviales.

Conclusión

Si te sientes mal y te das cuenta que te juzgas con mucha dureza, te puedes plantear:

  • ¿Cómo juzgaría yo a un amigo o una persona querida en la misma situación?
  • ¿Cómo te juzgaría una amigo o ser querido en esa situación?
  • ¿Cómo juzgarían observadores neutrales esa misma situación?
  • En esta misma situación, ¿qué aconsejaría yo a un amigo o ser querido?

A veces, solo con tomar consciencia de que estás usando un “doble estándar” y dar un paso atrás, es suficiente para calmar los ánimos y ver la situación desde una perspectiva más justa, realista y razonable.

Y remarco una vez más que no hablo de optimismo, sino de ser justo, realista y razonable

Desde una postura más serena, es más fácil razonar mejor y hacer frente a las situaciones.

¡Suerte!


¡Y recuerda compartir!  Gracias.


Dr. Alberto Sanagustín
@alsanagust
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Emociones negativas y técnica Doble Estándar
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