Cómo usar el otoscopio

El otoscopio es una de esa herramientas básicas que cualquier médico ha de saber utilizar.

Aunque puedan parecer instrumentos específicos de un especialista, el otorrinolaringólogo, todos los médicos deben tener la habilidad básica para usarlo y saber interpretar los hallazgos que encuentren al explorar los oídos de sus pacientes.

Por esta razón, interesa tener una idea clara de qué es un otoscopio, para qué sirve, qué podemos esperar de él y cómo manejarlo de forma eficiente.

En el caso de que quieras comprar uno, estos conocimientos serán útiles para tener el criterio suficiente para conocer tus necesidades y decidir por cuál quieres optar.

No hace falta ser un especialista en patología  del oído, pero sí es importante saber cómo es un oído normal y tener una estrategia sencilla para detectar las anomalías más frecuentes.

Anatomía del oído

Antes de proceder  a la exploración, es importante tener una idea clara de la anatomía implicada en la otoscopia.

anatomía del oído
Anatomía del oído By Anatomy_of_the_Human_Ear.svg: Chittka L, Brockmannderivative work: Pachus (talk) – Anatomy_of_the_Human_Ear.svg, CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15012786
  • Pabellón auricular

Está formado por un cartílago elástico cubierto por piel. Tiene una forma helicoidal que forma un embudo hacia el centro. Esto sirve para dirigir las ondas sonoras hacia el conducto auditivo.

  • Conducto auditivo externo

Mide entre 2-5 centímetros de longitud y 7 mm de diámetro en adultos. Va desde la concha del pabellón auricular hasta el tímpano.

Durante su recorrido encontramos pelos y glándulas sebáceas.

Los pelos suelen ser habitualmente cortos e irritables frente a cuerpos extraños, y las glándulas sebáceas producen el cerumen (cera) que protege el oído de infecciones y cuerpos extraños.

El trayecto del conducto auditivo externo no es recto, sino que tiene forma de ese itálica.

Esa es la razón por la que hay que tirar de la oreja hacia arriba y hacia atrás durante la exploración: para tener una visión directa del tímpano.

  • Tímpano

El tímpano está en ángulo respecto al canal y crea un hueco anteroinferior en donde se pueden acumular cuerpos extraños.

La membrana timpánica es semitransparente, oval, color  gris perlado, rosado y pálida,

Está situada en posición oblicua el final del conducto auditivo externo óseo.

La membrana timpánica consta de:

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Anatomía de la membrana timpánica
  • Par flácida.
  • Pars tensa.
  • Mango del martillo: en la parte media de la pars tensa.
  • Proceso lateral del martillo o apófisis corta del martillo: en la parte superior del mango
  • Umbo (ombligo)
  • Annulus fibrosus
  • Cono luminoso.

El cono luminoso se localiza en el cuadrante antero-inferior.  Se origina a través de la reflexión directa hacia la retina del observador de los rayos luminosos que inciden sobre un segmento de la membrana perpendicular al eje visual.

Es importante identificar y conocer estos componentes normales ya que así se nos hará más fácil reconocer alguna alteración patológica.

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Tímpano visualizado con el otoscopio By Michael Hawke MD, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=40764675

En este vídeo puedes ver una explicación más exhaustiva, incluyendo la descripción del oído interno. 

Cómo manejar el otoscopio

Antes de proceder, siempre hay unos preparativos importantes:

  • Preséntate al paciente.
  • Preguntarle su nombre, edad o motivo de consulta.
  • Haz la anamnesis.
  • Si decides que hay que explorar el oído, explica al paciente el procedimiento y aclara dudas antes de proceder a la exploración.
  • Lávate las manos.
  • Prepara el material que vayas a necesitar. Ensambla el otoscopio.
  • Elegir un cono adecuado al paciente y colócalo en el otoscopio. En niños será más pequeño.
  • Comprueba que el otoscopio funciona, es decir, que da luz y que puedes visualizar.
  • La finalidad es observar el oído externo y la membrana timpánica.

Inspección pabellón auricular

En primer lugar, inspecciona el pabellón auricular.

Presta atención a la  anatomía normal he identifica el helix, anti helix, trago, antitrago, la concha y el lóbulo.

Usa la luz como una linterna para explorar el pabellón auditivo e identificar cualquier alteración que no corresponda con lo normal: deformidades, lesiones, heridas quirúrgicas previas. restos de supuración o sangre, eccemas sobre todo el meato.

En segundo lugar, realiza la palpación del pabellón auricular.

¿Hay dolor a la tracción o movilización del pabellón auricular? ¿Hay edema de la oreja?  ¿Está aumentada su temperatura? ¿Hay alguna alteración en la coloración? ¿Palpas adenopatías alrededor de la oreja?

Exploración con otoscopio

¿Cómo sujetar el otoscopio?

Hay dos formas:

  • Como si fuera un martillo.
  • Como si fuera un lápiz o bolígrafo.

Se recomienda agarrar el otoscopio como si fuera un lápiz o bolígrafo.

Lo sujetas entre el dedo índice y pulgar apoyando el lado cubital de la mano sobre la mejilla o la sien del paciente.

Esto permite que el lado de tu mano que se apoye sobre el paciente reduzca el riesgo de golpe si mueve la cabeza repentinamente. Esto es más probable en niños.

En cambios, sujetar el mango como si fuera un martillo puede parecer más natural, pero tienes menos control y es más fácil hacer daño con movimientos súbitos del paciente y que presiones más de la cuenta el conducto auditivo externo.

Como comento, es recomendable entrenarse para agarrar el mango del otoscopio como un lápiz o bolígrafo.

¿Con qué mano se sujeta el otoscopio?

Sujeta el otoscopio en la mano del mismo lado del oído que vas a explorar.

Si vamos a explorar el oído derecho, sujetamos el otoscopio con la mano derecha

Si vamos a explorar el oído izquierdo sujetamos el otoscopio con la mano izquierda.

Usa la mano libre para tirar suavemente del pabellón auricular hacia arriba y hacia atrás para enderezar el conducto auditivo externo y alinearlo con el tímpano.

Si es un niño, traccionamos hacia atrás horizontalmente. Todo dependerá de las características del paciente.

Introduce el cono suavemente por el meato auditivo y apoya la parte externa de tu mano contra la sien del paciente.

¿Qué oído examinamos primero?

Examina primero el oído asintomático.

  • Evitas pasar una infección un oído a otro.
  • Ves primero la anatomía del oído normal  y será más fácil comparar con el oído afectado. Así podrás ver si hay diferencias.

¿Qué buscamos durante la exploración otoscópica del oído?

Exploramos el conducto auditivo externo y el tímpano de forma sistemática.

Valoramos en función de las características anatómicas normales que ya conocemos y antes he citado.

¿Puedes ver bien todo el conducto auditivo externo?

Puede que esté ausente, estenótico, edematoso, lleno de cera, sangre o algún cuerpo extraño.

Presta atención en posibles alteraciones en la piel: inflamación, tumefacción, restos de supuración o sangre…

A veces puede ser interesante limpiar el conducto para visualizarlo mejor, pero si sospechas que pueda haber una perforación no debes usar la limpieza con jeringa porque puede dañar el oído medio.

Ese caso habría que enviarlo al otorrinolaringólogo.

¿Puedes visualizar la membrana timpánica?

¿Puedes ver el mango y el proceso lateral del martillo?

Inspecciona la la pars tensa empezando por el cuadrante posterosuperior y luego muévete hacia delante y abajo y atrás hasta hacer los 360 grados.

Inspecciona la pars flácida.

Identifica el mango del martillo apoyado sobre el tímpano.

Busca el proceso lateral del martillo.

Lo normal es que en la mayoría de las ocasiones los visualices. La excepción puede ser tras algunas intervenciones quirúrgicas del oído.

A veces el acúmulo de cera en la parte final del conducto puede dar un aspecto más oscuro.

El mango del martillo puede ser visible a pesar de que la mayor parte de las pars tensa esté ausente y te indica dónde debería estar el tímpano.

¿Está intacta la membrana timpánica?

No confundas una retracción timpánica con una perforación.

Los vasos sanguíneos de la mucosa del oído medio se podrán visualizar y te darán una indicación de que hay perforación.

Cuidado si ves, restos de queratina blanquecina en el borde de la pars tensa y sobre todo en la pars flácida pueden orientar hacia un colesteatoma oculto.

¿Es la membrana timpánica del color y la transparencia correctos?

Una coloración dorada, azulada u opaca suele indicar líquido en oído medio.

Los parches blancos, como si fueran manchas de tiza, en el tímpano se llaman timpanoesclerosis. Son muy frecuentes y suelen ser por cirugía previa. No suelen tener relevancia clínica.

Problemas más frecuentes durante la otoscopia

No visualizar bien.

Comprueba la luz, la batería o la conexión eléctrica.

Si la luminosidad no es suficiente, no podrás ver los matices del estado del tímpano.

Sólo ves el conducto

Estira un poco más el pabellón auricular hacia arriba y atrás para enderezar el canal o mueve un poco el otoscopio.

No distingo nada por una gran alteración de la anatomía

Intenta localizar el proceso lateral del martillo como referencia. Suele ser siempre visible y luego es más fácil situarte.

No estoy seguro de si hay una perforación

Suele ser evidente, pero a veces se puede confundir con una retracción timpánica.

Busca los capilares de la mucosa del oído medio para confirmar que hay perforación timpánica.

El neumatoscopio puede ayudarte a conformirar o no porque genera presión positiva o negativa moviendo el tímpano en caso de que el tímpano esté bien.

Fin de la exploración con otoscopio

Retira suavemente el cono del conducto.

Recuerda:

Hay  que practicar mucho para mejorar la habilidad exploratoria.

Si quieres saber más sobre esta herramienta básica, visita esta página en donde hablo del otoscopio.

 

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