Demencia, trastorno neurocognitivo mayor y Alzheimer

La demencia o trastorno neurocognitivo mayor según el nuevo DSM-5, es una enfermedad que afecta a las funciones cerebrales superiores como consecuencia de un daño neuronal. El resultado es una afectación de la autonomía del individuo en sus actividades cotidianas.

Afecta a personas mayores, normalmente, de más de 60 años y con mayor intensidad de la esperable por el envejecimiento normal.

Según la OMS hay unos 4,7 millones de casos en el mundo y 7,7 millones de casos nuevos al año.

Es un problema planetario global que aumenta conforme va aumentando la esperanza de vida y el consiguiente envejecimiento de la población. Esto supone un gasto social y económico cada vez mayor.

De vez en cuando salta a los medios de comunicación, no solo por el número de afectados, sino
cuando hay personas famosas de cierta edad que han sido diagnosticadas.






¿Qué es la demencia o trastorno neurocognitivo mayor?


Es un

-Síndrome

-Adquirido


-Orgánico.


-Crónico y progresivo


-Daña las funciones mentales superiores: afecta a la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio

-Incapacidad social y profesional

-Consciencia normal. Hay que distinguirlo de los síndromes confusionales.


Manifestaciones clínicas


Etapa inicial:

Puede haber pródromos que son manifestaciones leves y paulatinas.

Hay quejas de olvidos y de episodios breves de desorientación en el tiempo o el espacio.

Etapa intermedia:

Las manifestaciones son más evidentes.

Olvidos más frecuentes sobre acontecimientos recientes, se desorientan en el propio hogar, hacen preguntas repetitivas, tienen más dificultades en la comunicación y necesitan cada vez más ayuda para realizar actividades habituales que impliquen algo de complejidad como pagar facturas o asearse.

Etapa avanzada:

Empeoramiento más severo de la sintomatología cognitiva que llega a dar dificultad para caminar y a veces conductas agresivas. Al final puede llegar a una dependencia e inactividad total.


Etiología y clasificación


En cuanto a las causas, se distinguen dos grupos principales:

-Demencias degenerativas primarias.

-Demencias secundarias.


1-Demencias degenerativas primarias:

-Enfermedad de Alzheimer (70 % o más del total): es la más característica.

-Degeneración del lóbulo frontotemporal.

-Enfermedad por degeneración de cuerpos de Lewy

-Enfermedad de Huntington

Son más del 90 %.

Se deben a alteraciones primarias de las neuronas con una pérdida de estas. Es debida a acúmulo de proteínas anómalas en estas: péptido beta-amiloide, la proteína tau o la alfa-sinucleína.

2-Demencias secundarias:

El origen de la afectación neuronal se deba a causas externas al metabolismo de estas.

Algunas de estas causas ellas son potencialmente reversibles por lo que es interesante conocer esas causas potenciales.

 * Vascular: es las más frecuentes de las secundarias. 

* Isquémicas:

-Infarto, multiinfarto o enfermedad de pequeños vasos.

-Isquémico-hipóxicas 

-Hemorrágicas (subaracnoidea, hematoma subdural crónico) 

* Endocrino-metabólicas: por afectación de tiroides, paratiroides, suprarrenales, encefalopatía urémica, hepática, enfermedad de Wilson, etc. 

* Desmielinizantes: esclerosis múltiple, leucodistrofias

* Expansivo: tumores, metástasis, hidrocefalia normotensiva.

* Infecciosas: SIDA, meningoencefalitis, neurolúes, abscesos cerebrales, trastornos neurocognitivos por priones (enfermedad de Creutzfeldt-Jakob)

* Carenciales: déficit de vitamina B12, ácido fólico.

* Autoinmunes.

* Tóxicas: alcohólica, intoxicación por metales pesados, fármacos.

* Traumáticas: demencia postraumática, demencia pugilística

* Postradioterapia.

3-Demencias mixtas: tienen varias causas.

Lo más frecuente es que se mezclen lesiones tipo Alzheimer con las vasculares.


Diagnóstico


El inicio suele empezar por una queja de falta de memoria, pero muchas veces la anosognosia (falta de consciencia de su déficit) hace necesaria la información de una persona que conviva con ella.

Hay que fijarse en la conducta no-verbal. Por ejemplo, cuando le preguntas, no responde y mira a su familiar.

Como siempre, se ha de hacer la historia clínica con la anamnesis y exploración física pertinente que nos oriente hacia un posible diagnóstico o causas secundarias. 

Durante la exploración aplicaremos cuestionarios cognitivos breves como el Mini-Mental State Examination (MMSE) de Folstein.

Podemos pedir pruebas complementarias. Lo prueba inicial es una analítica: hemograma, glucemia, función renal y hepática, iones, colesterol, albúmina, hormonas tiroideas, vitamina B12, folato... Se pueden pedir serologías (lúes, HIV) según los antecedentes.

Hay que valorar el electrocardiograma y la radiografía de tórax.

En cuanto a los test cognitivos breves, si salen alterados, habrá que descartar depresiones, delirios y enfermedades confusionales.

Si se confirma el deterioro cognitivo y hay una repercusión funcional en la vida del afectado, se valorarán más estudios (neurología) y pruebas de imagen como el TAC y la RM cerebral en caso de sospecha de causas secundarias de demencia.

En el caso que el resultado de los test nos indique que hay un deterioro cognitivo leve, haremos un control de 3 a 6 meses después para reevaluar.


Tratamiento


Es muy importante el trabajo en equipo de enfermería, médicos y trabajadores sociales porque es un problema multifactorial.

El papel del cuidador principal es básico y muy importante.

Es el que detectará si hay empeoramientos, complicaciones de la enfermedad, alteraciones conductuales, adherencia al tratamiento y efectos secundarios de estos.

Por esto es básico tener sistemas de apoyo al cuidador, su formación y el cuidado al cuidador.

Es interesante, desde un punto de vista más global, la prevención actuando contra factores de riesgo que pueden predisponer a algunas causas secundarias: hipertensión, tabaquismo, colesterol, obesidad y sedentarismo.

Hay que tener en cuenta que no se puede curar ni el desarrollo progresivo de la enfermedad, pero se puede mejorar la calidad de vida del paciente.

Son interesantes las terapias ocupaciones y las redes sociales de apoyo.

Hay algunas indicaciones de tratamientos farmacológicos para síntomas cognitivos, pero su eficacia es, discreta:

-Inhibidores de la acetilcolinesterasa (donepezilo ): en Alzheimer leve-moderado y en la debida a cuerpos de Lewy.

-Inhibidores de los receptores MNDA (memantina): en Alzheimer moderado-severo.

Hay tratamientos para síntomas que puedan asociarse a la demencia como alucinaciones, delirios, depresión o agresividad. Son fármacos antipsicóticos, antidepresivos y anticonvulsivantes.

Aquí dejo el vídeo en donde ilustro el artículo:





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Dr. Alberto Sanagustín
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1 comentario :

  1. Muy ilustrativo doctor, muchas gracias.... me ha servido enormemente, le agradezco profundamente su aportación.

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