Cannabis, marihuana, hachís y otras malas hierbas

En dos de mis artículos ataco el tabaquismo: “Deja de fumar y vive” y “Cómo dejar de fumar y vencer el tabaquismo”.

En esta ocasión toca “dar caña” al cannabis.  Intentaré no ocultarme tras una excesiva jerga médica.Algunos de los que me leen son gente joven y no tienen interés en ser sanitarios.


El cannabis parece que es la droga ilegal más consumida e incluyo escolares de 14 a 17 años. Lo que es muy mal asunto teniendo en cuenta que la adolescencia es una época de desarrollo en la que el cerebro es más sensible a los tóxicos.

En fin, no sé si será cierto, pero dicen que su consumo es creciente y parece ser que hay mucha presión para legalizar la “hierba” en algunos países.

Por curiosidad, puse una alerta en Google hace algún tiempo y cada día recibía varias noticias de ese tipo. Definitivamente me dio la impresión de que había una presión para la legalización de este tóxico.

Curiosamente las noticias tienen tendencia a destacar las supuestas bondades del tóxico y, faltaría más, ignorar la investigación que demuestra sus nefastos efectos.

Incluso he encontrado alguna noticia que ensalza el cannabis como si fuera casi milagroso. Me recuerda el cinismo de alguna antigua noticia sobre el tabaco en la que llegaban a decir que podía curar el cáncer...

Da la impresión de que es una estrategia especialmente enfocada a los más jóvenes. Se trata de trivializar el uso de estas drogas. Algo así como tomarse “una copita”, para ser más “guai”, ser supuestamente “progresista” (ya me dirás que tiene que ver una vulgar hierba alucinógena con el progreso) y chorradas similares.

Todo esto, y nunca mejor dicho, me parece “alucinante”.

El cannabis es un tóxico adictivo más, que ha sido sobrevalorado por cuestiones sociales, pero que no tiene nada de especial respecto a otros tóxicos que actúan en el sistema nervioso central.

Quizás es fácil de cultivar y un movimiento social que lo ensalza en base a argumentos pueriles. Parece que definen su identidad por una planta o mejor dicho, una mala hierba.

Puedo entender a los adictos. Como decía sobre el tabaco, hay que ponerse en su lugar, entender el efecto de distorsión que causa en su capacidad de razonar y lo costoso que puede ser desengancharse.

Dicho esto, mi obligación como sanitario, y médico en particular, es responder para contribuir a la racionalidad y disminuir la barbarie.

Argumentación falaz


Los mismos argumentos absurdos para justificar su consumo se usan para justificar su legalización. Se habla de que el café, el tabaco y el alcohol también son legales, que también habría que prohibir los coches porque muere gente en accidentes y argumentaciones igualmente absurdas.

Es el argumento falso "tuquoque" o mentira del "tú también".

Es muy usada por los políticos. El argumento en política suele ser que “en mi partido hay corrupción, pero en el tuyo también o más”.

En el tema del cannabis el argumento es  "como hay gente que usa tabaco o alcohol y es legal, mi marihuana también ha de serlo..."

Un razonamiento penoso que lo que único conseguiría es añadir lo nefasto (cannabis) a lo que ya es malo (tabaco y alcohol) para crear mayores problemas de salud pública.

Dicen que no pasa nada por tomar pequeñas cantidades. Es como decir que no pasa nada o que es bueno tomar veneno en pequeñas cantidades...Sin comentarios.

Como comentaba, todas estas “pseudofilosofías” que rodean estas “hierbas” se desarrollan entorno a mentiras y errores lógicos semejantes a la justificación del consumo que hacen los adictos a cualquier otra droga.

¿De qué pseudofilosofías hablo?


Una jerga que mezcla palabras abstractas que lanzan sin sentido refiriéndose a no se sabe qué derechos, libertades, represión, conspiraciones, poderes, éxtasis, efectos beneficiosos, curaciones milagrosas, etc.

Ya he citado el argumento falso o mentira del “tu también”, pero hay más...

Por ejemplo: resulta patética, la referencia al supuesto amplio consumo. Es la argumento falso “ad populum” que no es nada más que otra forma de mentira.

Viene a decir que “tantas moscas no pueden estar equivocadas”. Hablando claro, el fondo del argumento es que si muchos comen mierda, la mierda debe ser buena.

En psicología a eso se llama prueba social de Cialdini [Cialdini, R. (2001). Influence: Science and practice (4th ed.). Boston, MA: Allyn and Bacon] y es uno de los principios de influencia usados por los mercaderes avispados (por ejemplo, con el uso y abuso de testimonios).

Hay otros principios de influencia que entran en juego como el principio de simpatía o de reciprocidad, pero se usan más en el cuerpo a cuerpo.

Con estas argumentaciones, podemos justificar la legalización de cualquier cosa, incluidos los delitos graves. Como son cosas que pasan, algunos delitos ocurren con frecuencia y hay gente que le da “gustito” practicarlos (cleptómanos), ¿hay que legalizarlos?

Supongo que algunos dirán que no hay que legalizar los robos porque en este caso se hace daño a la gente

¿Y no se hace daño con el cannabis? 

También se hace daño a la gente. Primero a los consumidores, después a las familias y por último a la salud pública de la comunidad.

Los delitos se combaten por muy frecuentes que sean, ¿por qué ha de ser distinto con sustancias tóxicas dañinas?

¿Y qué estrategia hay que seguir?


Desde luego no creo que la estrategia sea la de “ancha es Castilla”...

La estrategia deberá será múltiple, pero sobre todo hay que prevenir en el ámbito del mercado, sobre todo la gente joven.

Si no hay demanda, no hay oferta.

Si no hubiera “puteros”, no habría proxenetas. Pues eso...

Los que se inician


Algunos jóvenes, y no tan jóvenes, se inician con la hierba y les sienta peor que empezar con el tabaco. Vamos que les sienta como un tiro.

Tienen mareos, náuseas, vómitos, dolor de cabeza y hasta ataques de pánico con desrealización; pero para ser más “guais” persisten y así hasta que crean un hábito. Tiene su mérito.

Resulta penoso que tengas que esforzarte para crear un hábito que te envenena, pero esto es lo que hay.

Estas drogas psicotrópicas, tras las fases iniciales desagradables, causan estados de euforia de mayor o menor intensidad. Esto significa un refuerzo positivo, un premio, la sardina que le dan al delfín para amaestrarlo.

¿Qué pasa si lo legalizan en algún país o territorio?


Es tan fácil de predecir como la conducta de los ratones de laboratorio sometidos a un refuerzo positivo para que presionen una tecla: la presionan más. Se llama condicionamiento operante o instrumental.

Con la legalización conseguirías:

  • Que los que consumen, consuman más.
  • Que gente que no consume, se inicie en el consumo.
  • Atraerás adictos de otros lugares que buscarán la facilidad del consumo libre y sin restricciones.


¿Qué consecuencias puede tener eso?

Es evidente que cualquier tipo de legalización implica un aumento del consumo. De hecho, ya se está viendo.

Tendrás un problema de salud pública de primer orden. Mucho mayor que el actual.

En cuestiones de orden social, prefiero no opinar. Que las piensen los políticos.

Sobre los jóvenes


Todo esto resulta molesto, especialmente cuando los consumidores son gente joven, con un sistema nervioso más vulnerable, y que se dejan engañar con argumentos ridículos.

Peor todavía si el joven en cuestión tiene alguna enfermedad mental y se agrava por el tóxico.

Estaban mal, pero acaban peor por respirar malas hierbas como el cannabis.  Y esto no solamente pasa con jóvenes, sino con psicóticos de todas las edades.

Psicosis más alucinógenos... Sin comentarios.

Hay personas más o menos predispuestas a padecer los nefastos efectos psíquicos de estas drogas, al final, todos pagan su precio. El efecto tras años de consumo altera la memoria y la concentración. Eso como mínimo.

Síndrome amotivacional


Es el efecto más típico. Se caracteriza por apatía, embotamiento afectivo, indiferencia, una tristeza ligera.

Para que se me entienda, esto significa que cada vez están más “empanados”. Sí, amortiguan las emociones negativas y están tranquilos, pero también amortiguan las emociones positivas y acaban “agilipollados”.

Y yo pregunto: ¿Quieres eso? ¿Quieres acabar permanentemente “agilipollado”?

¿Soy demasiado agresivo?


Pido disculpas.

Entiendo a los adictos, sé que cada uno tiene sus circunstancias personales, sé que no se puede juzgar, sé que es duro dejarlo, sé que la presión del ambiente puede ser muy fuerte, pero a veces hay que hablar claro y directo.

El tema no es juzgar a la persona, sino juzgar las acciones y esas acciones son malas. Lo sepan o no lo sepan.

Psicosis


Un efecto más grave es la psicosis cannábica.

En algunos casos es indistinguible de una esquizofrenia paranoide, pero más breve. Esto quiere decir que tienen delirios, alucinaciones, es decir, locura.

Responde bien al tratamiento y el pronóstico es bueno si dejan la droga. ¡Si dejan la droga!

¿Y qué pasa con el aparato respiratorio?


Tiene efectos en el aparato respiratorio. Puede producir bronquitis crónica, aumenta la probabilidad de tener neumonías y hay sospechas razonables de que aumenta el riesgo de cáncer de pulmón.

¿Es peor el cannabis que el tabaco?


Pues claro. En este caso no sólo te fastidia los pulmones, sino también el cerebro. Ya lo hemos comentado.

En cuanto a los pulmones, piensa un momento:

¿Qué efecto esperas que puede tener respirar “humo” con cada calada?

No hace falta ser muy listo para darse cuenta que muy bueno no puede ser.


Utilidades médicas:


Muy pocas, pero el hecho de que pueda tener alguna utilidad médica, ¿es un argumento?

Hay venenos que tienen alguna utilidad médica, pero no dejan de ser venenos y la gente no los toma.

Por ejemplo:

El curare era un veneno extraído de plantas y utilizado por los jíbaros para untar en las flechas. Produce parálisis y muerte por asfixia. Se empezó a usar en anestesia para producir una relajación muscular y posteriormente se usan derivados sintéticos más eficaces.

Que el curare haya tenido alguna utilidad clínica, ¿implica que es bueno? No, sigue siendo un veneno. Además, se usan derivados sintéticos más perfeccionados.

La digoxina se utiliza para algunas arritmias cardíacas. Es el extracto de una planta: digitalis lanata.

Que la digoxina tenga utilidad en cardiología, ¿implica que la planta, digitalis lanata, sea buena?

No. Sigue siendo una planta muy tóxica.

Podríamos seguir, pero en medicina se usan sustancias que muchas veces proceden de la naturaleza.

Para usarlas hay que depurarlas y ver que moléculas activas hay en estos productos, ver en qué cantidades son útiles, cómo actúan en el cuerpo humano, qué efectos deseables e indeseables pueden tener, cómo pueden interaccionar con otras sustancias, hacer pruebas con animales, con voluntarios sanos, con voluntarios enfermos, etc.

Y con el cannabis (marihuana o hachís), ¿Qué pretenden? 

Que un médico le recete a un paciente un “porrito cada 8 horas”. No sé. A mí me parece patético.

Sobre el argumento de lo natural


Decir que el cannabis (marihuana o hachís) es algo natural resultaría gracioso, sino fuera por lo nefasto que es.

Ya he escrito sobre el curare y la digitalis lanata, pero hay muchos ejemplos.

Los venenos de las serpientes te matan y son naturales. A veces puede que tengan utilidad clínica, pero no metiéndote el veneno directamente.

La amanita faloides es una seta natural y, pero te mata por un fallo hepático.

Comerte un trozo de jabalí o un cerdo sin ningún control sanitario puede parecerte muy natural; pero si está infectado con triquinosis, será todo lo natural que quieras, pero tienes posibilidades de que te mate.

De hecho, la naturaleza podría considerarse el peor criminal entre todos los criminales. No le gana el dictador más sanguinario de la historia.

La naturaleza mata a todos sus hijos (humanos, animales o plantas) aplastándolos, troceándolos, decapitándolos, descuartizándolos, quemándolos, desintegrándolos, haciendo que se coman entre ellos y así todo lo peor que puedas encontrar en el código penal.

Podríamos acusar a la naturaleza de crímenes contra la humanidad.

Usar el argumento de “lo natural” para esto o para cualquier otra cosa, es una mentira de las más gordas.

Para reflexionar:


Si eres un consumidor y te parece tan trivial el consumo de Cannabis (marihuana, hachís), ¿te gustaría que tu hijo pequeño (si lo tienes) lo consumiera. Espero que no

Si eres un consumidor y te parece tan trivial el consumo de Cannabis, ¿te gustaría que tu médico hubiera fumado un "porro" antes de ir a la consulta para estar más relajado?

Es más, si te tuvieran que operar de apendicitis, de corazón, de pulmón, de lo que sea, ¿te gustaría que el cirujano se hubiera fumado un “porrito” antes de la intervención para estar más tranquilo, eufórico y feliz?

Si es tan trivial, seguro que no te importaría. Pues a mí si que me importaría y mucho.

Así como también me importa que alguien se fume el “porrito” antes de salir a conducir o a trabajar en la construcción o en lo que sea.


¿Y qué lleva el cannabis?


La planta es el Cannabis sativa. Tiene dos derivados: la marihuana (partes de la planta trituradas) y el hachís (resina prensada).

Tiene muchos principios activos, pero el más potente es el tóxico 9-delta-tetra-hidro-cannabinol.

Tiene afinidad por la microglía (células de defensa del sistema nervioso central) y al ser liposoluble, se mete por los depósitos grasos del cuerpo: cerebro, testículos, hígado, pulmones...

Esta afinidad por las grasas hace que se acumule durante mucho tiempo en el organismo. Se detecta en orina hasta 4 semanas después. Puedes tardar meses en eliminarlo del todo.

¿Qué efectos tiene el cannabis: marihuana o hachís?


Como comentaba, hay gente al principio le sienta muy mal y tienen síntomas de intoxicación: pueden ser mareos, desmayos, náuseas y vómitos o pueden tener ataques de pánico con pérdida de control y (despersonalización) distorsión de la realidad.
En los peores casos, psicosis.

Otros síntomas son:

Sensación de euforia y bienestar, palpitaciones, ojos rojos, aumento del apetito y, como comentaba, mareos, problemas para pensar, alteraciones en la percepción sensorial, desorientación temporal y distorsión de la realidad.

Si el tema empeora, pasamos a mirada perdida, cambios de humor con risas descontroladas, pánico terrores, delirios (ideas raras), alucinaciones...

Como comprenderás, con estos síntomas es esperable que cause gran número de accidentes de tráfico y laborales.

¿Y qué pasa a largo plazo?

Ya hemos comentado el síndrome amotivacional: estar indiferente, desmotivación, falta de ilusión, “empanado”, disminuye el rendimiento laboral y escolar (fracaso escolar).

Trastornos sexuales y reproductivos. Afecta debido a su depósito y acción en esas zonas.

Enfermedades respiratorias:

Parecido al tabaco porque también tiene carcinógenos en el humo que respiras. Se considera que tres porros equivalentes a 20 cigarrillos.

Ya he comentado el riesgo de bronquitis crónica, susceptibilidad a neumonías y razonable sospecha de aumento de cáncer de pulmón.

Afectación cardiovascular:

No se incluye dentro de los factores de riesgo cardiovascular, pero es previsible que con el tiempo lo sea.

Es difícil de valorar porque muchos son también fumadores de tabaco y consumen otros tóxicos.

Hace pocos días leí un caso clínico publicado de un infarto agudo de miocardio en un chico de 21 años atribuido a cannabis.

Hay que estar alerta.

Embarazo:

Si se consume, puede tener consecuencias para el hijo: menor coeficiente intelectual, más riesgo de leucemia, cáncer infantil,...

Trastornos mentales: 

No me repito. Recordemos las crisis de ansiedad, psicosis cannábicas o empeoramiento de patología mental previa...

Dependencia:

En los libros suelen destacar la dependencia psicológica, pero estoy encontrando estudios que destacan también dependencia física y que sirve de puerta de entrada a otras drogas. Ver las referencias.

Perfiles de consumidores:


Distinguen entre jóvenes y adultos. En realidad, a mí me parece que las características se solapan.

Los adultos los suelen consumir de forma más limitada y como tranquilizante. La dependencia psicológica suele ser grande.

En jóvenes suele decirse que se asocia a politoxicomanía. Usan cannabis con tabaco y van añadiendo cocaína, éxtasis y, a veces, heroína.

En realidad, yo he visto de todo en todos los grupos de edad.

En algunos pacientes el uso de cannabis es un sustituto de otras drogas. Cuando les falta cocaína, anfetaminas o heroína, usan el “porro” y el alcohol para calmarse. Es una forma de automedicación.


Conclusión:


  • No te fumes tu vida y vive.
  • Hay muchas formas de gratificación sin tener que recurrir a sustancias tóxicas.
  • Si tienes una adicción de este tipo, busca ayuda profesional.
  • Muchos de los efectos del cannabis revierten al dejar su uso. Hay esperanza.

Referencias usadas

Unas son de tipo general y de divulgación y otras hacen referencia a estudios de investigación.

Referencias de divulgación:





Los cuatro efectos más nocivos de la marihuana (que los adictos nunca querrán ver)

Referencias científicas:



En el blog "Psiquiatría pitiusa"  tienes tres artículos muy interesantes sobre el tema del cannabis:

Cannabis (12 de agosto de 2010)

Otra de cannabis  (15 de noviembre de 2011)

Más sobre el cánnabis, esa hierba...( 29 de noviembre de 2011)


Más referencias:


J Addict Med. 2014 Aug 5. 
The Prevalence of Cannabis Withdrawal and Its Influence on Adolescents' Treatment Response and Outcomes: A 12-Month Prospective Investigation.

September 25, 2014
The dangers of teens using marijuana (El peligro de los adolescentes consumiendo marihuana)
Loyola University Health System

5 agosto, 2014

1 agosto, 2014

21 agosto, 2014


11 agosto, 2014


22 agosto, 2014


14 mayo 2102

"Entre los síntomas de la psicosis se encuentran “las alucinaciones, delirios, dificultades para desarrollar ciertos movimientos, ansiedad marcada, etc. Cuanto más temprana es la edad de inicio en el consumo de cannabis, más temprano es el debut de cuadros psicóticos”, ha apostillado González-Pinto, recordando igualmente que la edad media de inicio en el consumo de cannabis en España “se sitúa en torno a los 14 años” y que “la edad media de ingreso de los consumidores de cannabis con cuadros psicóticos es de 23 años”.

April 2013

Conclusions
Cannabis use predicts psychosis vulnerability in adolescents and vice versa, which suggests that there is a bidirectional causal association between the two.

Feb-2010 

"Conclusión: El cannabis tiene un efecto perjudicial, pero el abandono del consumo después del primer episodio psicótico contribuye a una clara mejoría del estado general del paciente."
23 septiembre, 2008

En este artículo se exploran brevemente las repercusiones clínicas y de salud pública de la hipótesis más verosímil, que el consumo de cannabis precipita la esquizofrenia en personas que son vulnerables debido a una historia personal o familiar de esquizofrenia.

10-5-2008

March 5 2014 


12 jun 2014


Uso de cannabis y fertilidad, embarazo y lactancia materna:


30 jul 2013 


May 24, 2012. 
El cannabis reduce el nivel de dopamina en una parte del cerebro denominada cuerpo estriado. podría ser un marcador de la gravedad de la adicción al cannabis.Esto podría explicar por qué algunos consumidores de cannabis parecen carecer de motivación para trabajar o realizar las tareas cotidianas.


January 24, 2006. 


2013

2014 Aug 20



Martín Zurro, A., Cano  Pérez, J.F. (3ªedición). Compendio de Atención primaria conceptos, organización y práctica clínica. Elsevier

2 comentarios :

  1. Respuestas
    1. Eso espero. Al menos espero que quede claro para los que debería quedarles claro...

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